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10 Problemas comunes en el matrimonio tras tener un bebé y cómo resolverlos

La transición a la paternidad es una experiencia emocional con un rápido cambio de sentimientos.

Las compras para el bebé, la inscripción en la guardería y la compra de artículos de primera necesidad son ya cosa del pasado, y en su lugar te encuentras con un pequeño paquete de alegría que requiere atención las 24 horas del día.

No hay guías, ni tutoriales, ni libros de crianza que puedan aliviar el problema, porque esto es algo que hay que experimentar para aprender.

En lugar de quejarte, siéntate, relájate y piensa en lo que puedes hacer para lograr un cambio positivo en tu vida.

Las malas noticias
A veces esto puede ser demasiado abrumador y agotador para los dos. Mantener la cordura después de dar a luz es un pandemónium en primer lugar.

La lucha contra todos los problemas que rodean al pandemónium es otra fachada del campo de batalla que tienes que atravesar (al igual que una grieta).

Las buenas noticias
Trabajar juntos para estar juntos acaba teniendo su recompensa. La cantidad de energía y esfuerzo que pones en salvar tu relación te hace merecedor de cumplidos.

Resumamos algunos de los principales problemas que desconciertan a los padres primerizos y lo que pueden hacer para evitar meterse en problemas.

Falta de sueño tras el nacimiento del bebé

¿Recuerdas los momentos en los que tienes toda la noche por delante y te despiertas a tiempo con toda la energía que necesitas para alimentar tu día?

Cada mañana te levantas como un zombi arruinando todo el día debido a los descontrolados cambios de humor resultantes de tu perturbado régimen. Intenta hacer ejercicio antes de la llegada del bebé.

Si sigue sintiendo que el nuevo ciclo de sueño es demasiado abrumador, pruebe a programar las horas de sueño de forma alternativa con su cónyuge. Al menos, los dos podéis conseguir un sueño profundo mientras el otro cuida del bebé.

Tareas domésticas después del bebé

Ahora todo lo que rodea a su casa ha cambiado para siempre. Lavar los platos, la ropa y la limpieza hay que hacerlo con rapidez. El lema es sencillo, hazlo antes de que el bebé llore.

Puedes alternar el horario de las tareas semanales con tu cónyuge, esto mantendrá las ruedas en movimiento, pero también realizará un acto significativo para cumplir con las disposiciones de la crianza de los hijos.

La influencia de la familia

Ver a tu pareja convertirse en padre o madre es una gran sensación que se aprecia durante toda la vida, pero ver a tus suegros convertirse en abuelos es algo con lo que no quieres sobrecargarte.

Puede que quieran pasar más tiempo con su nuevo nieto, pero tú no quieres renunciar a tu reducido espacio. Puedes solucionarlo diciéndoles amablemente que necesitas pasar más tiempo con el recién nacido, así que pueden venir en otro momento.ç

Impacto económico

La vida era más feliz cuando estaban los dos solos, pero nunca será la misma ecuación que antes. Hay que hacer frente a los gastos adicionales de suministros de leche, pañales, toallitas y medicamentos de forma regular.

En la situación más idílica, a las madres les gustaría tomarse las vacaciones anuales y descansar en casa con su bebé, ciertamente, esto es un prestigio para muchas.

Ambos padres pueden solucionarlo gastando un sueldo y ahorrando otro durante al menos un año. Esto tendrá sin duda sus implicaciones, pero al final del año dispondrás de una pequeña cantidad para cualquier gasto extraordinario en el que tengas que incurrir.

Falta de tiempo en pareja

Este es el precio más alto que acompaña a tu pequeño paquete de alegría. La crianza de los hijos es un esfuerzo mutuo que libera el regocijo mutuo. Dé a su cónyuge el espacio que necesita.

Pasa un poco más de tiempo con el bebé mientras el otro puede disfrutar de su tiempo libre, ya sea saliendo con sus amigos, poniéndose al día con el sueño o pasando un rato a solas.

Es crucial para ti y para todos tener un círculo de confort fuera de la familia que pueda convertirse en una roca cuando lo necesiten.

Falta de intimidad

Hacer malabares con un recién nacido es una experiencia emocionante que a veces puede ser muy difícil. Toda tu vida está al revés y no encuentras una salida. La mejor manera de reconfortar a tu cónyuge es satisfacer sus necesidades físicas. Tómate el tiempo de pasar esas noches juntos como lo hacías antes del matrimonio.

Planifique una noche de cita, pida a los abuelos que hagan de canguro o pida a un amigo de confianza que cuide de su pequeño mientras usted puede dedicar momentos de ternura a su cónyuge. Lo que parezca factible, aléjate del ajetreo de tu casa y revive esos buenos tiempos. Incluso si estáis haciendo recados, intentad hacer una pausa para consumir un café juntos.

Diferentes estilos de crianza

Antes del nacimiento del bebé, las parejas sienten que tienen estilos de crianza similares, pero después de la llegada del bebé, te das cuenta de las diferencias, pero no te preocupes. Dado que ambos proceden de familias diferentes con educaciones distintas, esta disparidad es inevitable. Comprenda la psicología del niño e intente trabajar en un terreno común en beneficio de su hijo. No se trata de una situación de ganar o perder. Las parejas deben comprender el interés superior de su hijo.

Falta de afecto y atención

Lo más probable es que le gusten los pájaros del pasado. Ahora no tienes tiempo ni energía para sonreír en una línea de la otra persona. Algunas personas tienen unos nervios fuertes que les permiten atravesar las aguas con seguridad, mientras que otras apenas pueden mantenerse a flote. Sea cual sea la situación, aprende a aceptar el hecho de que ahora tienes un amiguito al que cuidar y que cuidar de él es, sin duda, una tarea ingente. Si a un padre no le resulta fácil, permítale relajarse todo lo posible. No les sobrecargues con tus expectativas, más bien facilítales todo lo que puedas.

Falta de comunicación

Las primeras semanas de la paternidad muchas parejas sienten que no se comunican bien entre sí, más allá de hablar del pañal, el biberón y el médico. Podemos llamar a la cobertura mínima. La comunicación es la clave de todas las relaciones, no la ignores. Aprovecha el momento en que tu bebé está dormido o tranquilo y habla con tu pareja de cualquier cosa casual. No culpes ni discutas sobre las cosas que te molestan. Más bien hay que mantener la calma y disfrutar de la compañía del otro.

Depresión

El baby blues es un término muy conocido. La mayoría de las parejas las experimentan y, si no se gestionan adecuadamente, también pueden suponer una grave pérdida para el niño y el padre. Las emociones que se experimentan durante este tiempo son abrumadoras.

Las más comunes son la falta de apetito, el escaso o nulo deseo sexual, el sentimiento de inutilidad, el alejamiento del bebé, el insomnio crónico, la melancolía, el llanto incontrolado y muchas otras. Si la situación persiste, la pareja debe buscar ayuda inmediata de un terapeuta de pareja; la familia y los amigos también pueden ofrecer ayuda en este sentido.

Conclusión

 

Ser padre no es fácil. Para disfrutar de los beneficios, al principio tendrá que pagar el precio en forma de todos los sacrificios que usted y su cónyuge hagan. Es esa sonrisa de satisfacción en la cara de tu hijo la que te da la energía para afrontar estos esfuerzos aún más.

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